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Viernes, 31 de octubre de 2014
Entrevista a Cristian Lorenzo, propietario del tallerl Auto Fusión Ibiza

“La cultura tecno de Ibiza no ha repercutido en un aumento del car audio pero sí del audio marino”

[Img #3526]¿Cómo empezaste en el negocio del car audio?
Auto Fusión, con otro nombre, ya era taller y tienda de accesorios hace muchos años. De chaval ya venía a comprar mis radios y mis accesorios para el coche. Luego, después de estar bastante tiempo comprando cosas, pasé a ser trabajador de la tienda. Después de estar unos meses trabajando en la tienda pasé a comprarle el negocio al antiguo propietario. De esto va a hacer en marzo 10 años.

En todo este tiempo el sector del car audio ha cambiado mucho. ¿Cómo habéis vivido este cambio? 
Eso se ha reflejado bastante. Hace 10 años se vivía un boom. De hacerse muchas instalaciones, muy grandes y muchas barbaridades, se ha vuelto otra vez a los pequeños trabajos, a cambiar una radio, a poner altavoces en los huecos originales, o colocar un subwoofer en su propio cajón sin  diseñar ningún maletero ni nada extraño. Entonces ha ido a peor porque el mercado se ha reducido. 

Vuestro taller se ubica a Ibiza, donde la cultura de la música y el clubbing siempre ha tenido un peso específico. Esto, ¿se nota en el sector del car audio?
No creo que esté relacionada una cosa con la otra. Si fuera de Ibiza se piensa así es un mito. Aquí, hay mucha fiesta y mucha discoteca pero a la hora del car audio es lo mismo que en otros sitios, no ha influido mucho a la hora de crear una afición potente entre la gente de la isla. 

El vivir en una isla, ¿influye a nivel de acceso a los productos?
Sí, ya que tenemos muchas más limitaciones. Por ejemplo, el material tarda más en llegar. Si en la península un repuesto cualquiera lo puedes conseguir en 24-48 horas, aquí la semana no te la quita nadie. Tarda más que te envíen el producto y además se encarece. Si te tengo que pedir un subwoofer a Barcelona, el que lo envía me va a cobrar 20 euros de portes sólo por mandármelo hasta aquí. Con lo cual yo tengo que cobrar el producto más los 20 euros de portes. Por otro lado, si en la Península necesitas un cable lo encuentras enseguida en una o dos horas. Si yo no lo tengo, en Ibiza no lo tiene nadie, lo tengo que pedir fuera. Por lo tanto, ese día ya no puedo montar la radio. Los tiempos se alargan. En este sentido nos limita bastante el estar en una isla. 

¿Cómo os habéis adaptado a la crisis del sector?
Nos tiramos a otros tipos de productos que lamentablemente no están asociados al car audio, como por ejemplo la mecánica rápida: cambios de neumáticos, pastillas de frenos o aceite. 

¿Y a nivel de instalación?
Ahora tenemos una cosa en novedad: el car wrapping, es decir, vinilar los coches, forrarlos con un adhesivo para cambiarles el color. Este producto, la verdad, está funcionando bastante bien, tiene mucha demanda y es muy bueno. Si tienes un coche blanco y lo quieres pasar a negro, lo revestimos y siempre es reversible. Si quieres volver a tenerlo blanco le quitas el adhesivo y vuelve su color sin más complicaciones. No es tan agresivo como pintar, que no es reversible. En dos o tres días puedes tener un coche cambiado de color sin problemas. Esto vienen de Alemania, donde hace muchos años que se hacía y en España hace un par de años que está en alza. 

¿Y en materia de tecnología? 
Ahora últimamente lo que está de moda son las cámaras que se ponen en el cristal, cámaras para detectar problemas en la carretera. Está en auge, sobre todo para el sector de los taxistas, porque puedes ver tanto lo que pasa en el exterior como lo que le está pasando al vehículo dentro. Asimismo, también tienen mucha salida las pantallas multimedia, los equipos doble DIN, que se combinan con cámaras de marcha atrás, etcétera. Se instalan más ese tipo de cosas que no realmente un equipo de música de 2.000 ó 3.000 vatios como instalábamos antes. 

Y el audio marino... ¿Qué tal funciona este mercado en la isla?
Este sector lo hemos incorporando recientemente. Estamos en proceso de adaptación y vemos que hay bastante demanda porque aquí hay muchas embarcaciones de alto nivel, yates de 16 y 17 metros. En este mercado sí que influye el turismo de discoteca que hablábamos antes: para el car audio no pero para las embarcaciones sí. El motivo es porque la gente de cierto nivel adquisitivo van a la discoteca y cuando acaban se van a su barco y quieren continuar la fiesta. En los yates sí que se instalan equipos gordos. Ahora tengo entre manos un presupuesto pendiente de casi 10.000 euros para un equipo de música en un barco. Estamos hablando de equipos bastante serios. 

El audio marino suele ser bastante más caro que el car audio...
Solo por ser marino, ya va a costar tres veces más. Un altavoz 6 por 9 de coche te va a costar 100 euros y otro de las mismas características pero marino te van a costar 300 euros. Los fabricantes entienden que el comprador tiene un alto poder adquisitivo y el producto se encarece. 

Esto, ¿se nota en la calidad?
Yo ahí discrepo un poco. En mi opinión, las diferencias son mínimas. Y te diría que para mi punto de vista un altavoz náutico es hasta casi peor que un altavoz de car audio. 

¿Por qué?
Pues por una sencilla razón: la fabricación de un altavoz marino está hecha de plástico, toda la araña y la carcasa y demás es plástico. Y los altavoces de car audio son metálicos. Si colocas un altavoz metálico en un entorno muy húmedo de agua salada, su durabilidad será mínima. El plástico es más barato y bajo mi punto de vista tiene peor sonoridad que el metal. Es un material que absorbe más vibraciones y hace más ruidos que un cuerpo metálico rígido. Por eso te digo que yo discrepo que los altavoces marinos sean mejores en nivel de sonido. Pero no queda otra: si después queremos que el altavoz realmente dure en un entorno húmedo y salado debe ser de plástico. Uno de hierro puede durar un verano, la humedad se lo come.

Y en materia de multimedia marino, ¿qué tenemos?
El multimedia marino difiere del destinado al automóvil. Se asemeja más al doméstico. Los barcos tienen la ventaja que pueden trabajar a 220 voltios y, por tanto, puedes meter un TDT casero o una televisión normal. Lo que no tocamos son los navegadores marinos.


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