Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Martes, 29 de agosto de 2017

El auge imparable de los DSPs

Estos últimos años el car audio ha experimentado una de esas fases en las que cada cierto tiempo un nuevo dispositivo comienza a poblar los catálogos de diferentes fabricantes casi sin habernos percatado. Y es que el último lustro ha sido el momento en el que las marcas del sector han apostado definitivamente por incluir DSPs (o Procesadores Digitales de Señal) en su oferta especializada de gama alta, y sobre todo de gama media. Un buen ejemplo de ello es Mosconi (que recientemente ha ampliado su oferta de procesadores con la nueva gama Pro, que se sitúa un peldaño por debajo a nivel de prestaciones y precio que la gama Aerospace) o Hertz, que este año ha puesto a la venta su primer DSP (modelo ‘H8DSP’).

[Img #4895]No era nueva la demanda de estos dispositivos por parte de los aficionados más sofisticados, y algunos fabricantes ya la venían cubriendo desde hace más de una década (a precios casi prohibitivos). Marcas como Pioneer, Sony o Alpine ofrecían DSPs externos como exclusivos accesorios para alguna de sus fuentes high-end, que eran complicados de manejar y sólo se podían permitir unos pocos. Hoy en día la revolución tecnológica ha bendecido también este sector, y como resultado disponemos ya de avanzados DSPs a precios accesibles que con un poco de conocimiento nos ofrecen la capacidad de esculpir el sonido de un equipo de car audio con las herramientas de las que dispondría un ingeniero de sonido. El objetivo: optimizar al máximo posible la fidelidad de la experiencia sonora.

 

La importancia del DSP en los coches actuales
Es importante subrayar que añadir un procesador DSP a la mayoría de los sistemas no es porqué esté de moda, ni mucho menos. Lo primero que hay que transmitir al aficionado de car audio es que es una herramienta increíble y en las manos apropiadas puede marcar la diferencia en un sistema de sonido. 

 

A día de hoy, la democratización en los precios de los DSPs hace posible que no tengamos que empeñar un riñón si queremos disfrutar de uno. Y lo más importante es que muchos vehículos ya incorporan un DSP de serie integrado en sus amplificadores, de baja calidad la mayoría, pero hay están. Y esto último es un problema porque... ¿Qué ocurre si se cambian los altavoces? Con sus respectivos cortes de frecuencia completamente distintos, tres vías en vez de dos, incluso distintas ubicaciones del tweeter, por obligación tenemos que corregir todo eso. 

 

La alineación temporal que puede tener de serie no sirve para nada, es más, seguramente irá peor aún. Y ya no digamos nada de las ecualizaciones incorporadas en las propias unidades o amplificadores OEM, que incluso en algunos vehículos son activas y varían con la velocidad. Básicamente por todo esto, la  instalación de un DSP en sistemas y coches de ultima generación se hace prácticamente imprescindible si queremos tener buenos resultados. Un buen ejemplo de ello lo tenemos en el Porsche Cayenne, cuya mejora del sonido pasa necesariamente por el uso de un procesador. Nuestro instalador y colaborador Pepe Lostaló nos lo explica en el artículo de la sección ‘Instalaciones recomendadas’ que podéis consultar en las páginas 50-53 de la edición número 124, correspondiente a junio de 2017. 
 

12voltiosDigital • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress